2024
Así como ese puente ya desapareció al terminar de tomar una fotografía
tal vez nuestros recuerdos queden de alguna manera grabados en nuestra memoria,
pero transformados, distintos cada vez que volvemos a ellos.
2024
Así como ese puente ya desapareció al terminar de tomar una fotografía
tal vez nuestros recuerdos queden de alguna manera grabados en nuestra memoria,
pero transformados, distintos cada vez que volvemos a ellos.

Mi obra gráfica indaga sobre la fragilidad del tiempo, sobre el recuerdo y la forma que tenemos de retenerlo, sobre la duración de las imágenes en la memoria, modificando la primera visión que tuvimos hasta convertirla en otra. El relato de la experiencia transformando la realidad misma.
Amelia Herrero, septiembre de 2024
31 cm x 80 cm x 16 cm
Estoy en ese tiempo y espacio por primera vez. Ya no importa si todo empezó en la cámara de fotos o en la mente, importa el recuerdo y la forma que tenemos de retenerlo.
Regresar a los mismos lugares a través del recuerdo y sentir de nuevo.
Secreter de
madera, fotolitografías, letterpress y elementos fotográficos impresos en
papeles Canson Edition, kozo, Awagami, papel hecho a mano y marco de
diapositiva
Mi obra gráfica explora las posibilidades de
rescatar el tiempo de su propia fugacidad y bucea entre lo latente y lo manifiesto
que permanece oculto en el recorte siempre personal que hacemos de la realidad.
Imprimo con la técnica de fotolitografía y
posteriormente estampo
los elementos propios de la fotografía: negativos y marcos de
diapositivas se transforman en matrices, también textos y
palabras impresos en letterpress completan el concepto de la serie.
En esta obra
abordo la gráfica desde la tridimensión utilizando un secreter para contener y
guardar a la vez una imagen a modo de diorama. Y en esa acción de abrir y
cerrar sus tapas y cajones ocultos busco que la obra adquiera diferentes
lecturas que, como los recuerdos, nos aparecen fragmentados y en secuencias diferentes
cada vez que volvemos a recordar.